Doctrina y Convenios
SECCIÓN 23
3
He aquí, Hyrum, te hablo estas pocas palabras; porque tú tampoco estás bajo condenación, y abierto está tu corazón y desatada tu lengua; y tu llamamiento es exhortar y a la iglesia de continuo. Por tanto, tu deber es para con la iglesia perpetuamente, y esto a causa de tu familia. Amén.
Notas al pie de página
|