Las Escrituras
Ayudas para el estudio
|
Buscar
|
Opciones
|
Marcado
|
Ayuda
|
Español
Dansk
Deutsch
English
Español
Suomi
Français
Magyar
Italiano
한국어
Nederlands
Norsk
Português
Svenska
Faka-Tonga
LDS.org
►
Biblioteca del Evangelio
►
Escrituras
►
Doctrina y Convenios
►
137
Búsqueda por :
Esconder las notas al pie de página
Imprimir
Siguiente >
Doctrina y Convenios
SECCIÓN 137
1
Los
a
cielos
nos fueron abiertos, y vi el
b
reino
celestial de Dios y su gloria, mas si fue en el
c
cuerpo
o fuera del cuerpo, no puedo decirlo.
Notas al pie de página
1
a
Hech. 7:55–56
.
55 Pero
Esteban
, estando lleno del
a
Espíritu
Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la
b
gloria
de
c
Dios
, y a
d
Jesús
que
e
estaba
a la
f
diestra
de Dios,
1 Ne. 1:8
.
8 Y dominado de esta manera por el Espíritu, fue arrebatado en una
a
visión
, en la que vio abrirse los
b
cielos
, y creyó ver a Dios sentado en su trono, rodeado de innumerables concursos de ángeles, en actitud de estar cantando y adorando a su Dios.
Hel. 5:45–49
.
45 Y he aquí, el
a
Santo
Espíritu de Dios descendió del cielo y entró en sus corazones; y fueron llenos como de fuego, y
b
expresaron
palabras maravillosas.
JS—H 1:43
.
43 Después de esta comunicación, vi que la luz en el cuarto empezaba a juntarse en derredor del personaje que me había estado hablando, y así continuó hasta que el cuarto una vez más quedó a obscuras, exceptuando alrededor de su persona inmediata, cuando repentinamente vi abrirse algo como un conducto que iba directamente hasta el cielo, y él ascendió hasta desaparecer por completo, y el cuarto quedó tal como había estado antes de aparecerse esta luz celestial.
b
GEE
Gloria celestial
.
c
2 Cor. 12:2–4
.
2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios
lo
sabe) fue arrebatado hasta el
a
tercer
cielo.
1 Ne. 11:1
.
1
Pues
sucedió que después que hube deseado conocer las cosas que mi padre había visto, y creyendo que el Señor podía hacérmelas saber, mientras estaba yo sentado
a
reflexionando
sobre esto, fui
b
arrebatado
en el Espíritu del Señor, sí, hasta una
c
montaña
extremadamente alta que nunca antes había visto, y sobre la cual nunca había puesto mis pies.
Moisés 1:11
.
11 Pero ahora mis propios ojos han visto a
a
Dios
; pero no mis ojos
b
naturales
, sino mis ojos espirituales; porque mis ojos naturales no hubieran podido ver; porque habría
c
desfallecido
y me habría
d
muerto
en su presencia; mas su gloria me cubrió, y vi su
e
rostro
, porque fui
f
transfigurado
delante de él.
Las Escrituras oficiales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
© 1993 por Intellectual Reserve, Inc. Todos los derechos reservados.
Derechos y uso de información
.
Normas de privacidad
.
Siguiente >