Doctrina y Convenios
SECCIÓN 130
22
El aPadre tiene un bcuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre; así también el Hijo; pero el Santo no tiene un cuerpo de carne y huesos, sino es un personaje de Espíritu. De no ser así, el Espíritu Santo no podría morar en nosotros.
Notas al pie de página
|