Doctrina y Convenios
SECCIÓN 127
2
En cuanto a los por los que se me requiere pasar, me parecen cosa pequeña, ya que la benvidia y la ira del hombre han sido mi suerte común en todos los días de mi vida; y la razón me es un misterio, a no ser que desde antes de fundarse el mundo yo fuera cordenado para algún fin bueno o malo, como queráis llamarlo. Juzgad por vosotros mismos. Dios conoce todas estas cosas, si son buenas o malas. No obstante, suelo nadar en aguas profundas. Todo esto ha llegado a ser lo más natural para mí y, como Pablo, siento deseos de gloriarme en la dtribulación, porque hasta hoy el Dios de mis padres me ha librado de todo ello, y de aquí en adelante me librará; pues he aquí, triunfaré de todos mis enemigos, porque el Señor Dios lo ha dicho.
Notas al pie de página
|