Doctrina y Convenios
SECCIÓN 121
37
Es cierto que se nos pueden conferir; pero cuando intentamos nuestros bpecados, o satisfacer nuestro corgullo, nuestra vana ambición, o ejercer mando, dominio o compulsión sobre las almas de los hijos de los hombres, en cualquier grado de injusticia, he aquí, los cielos se dretiran, el Espíritu del Señor es ofendido, y cuando se aparta, se acabó el sacerdocio o autoridad de tal hombre.
Notas al pie de página
|