Doctrina y Convenios
SECCIÓN 110
3
Sus aojos eran como llama de fuego; el cabello de su cabeza era blanco como la nieve pura; su bsemblante brillaba más que el resplandor del sol; y su cvoz era como el estruendo de muchas aguas, sí, la voz de , que decía:
Notas al pie de página
|