EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 8
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Bendito eres, Alma; por tanto, levanta la cabeza y regocíjate, pues tienes mucho por qué alegrarte; pues has sido fiel en guardar los mandamientos de Dios, desde la ocasión en que recibiste de él tu primer mensaje. He aquí, yo soy quien te lo .
Notas al pie de página
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