EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 55
31
Pero he aquí, los nefitas no fueron lentos en del Señor su Dios en su hora de aflicción. No podían hacerlos caer en sus trampas; sí, no bebían de su vino sin que primero dieran de él a algunos de los prisioneros lamanitas.
Notas al pie de página
|