EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 42
1
Y ahora bien, hijo mío, percibo que hay algo más que inquieta tu mente, algo que no puedes comprender, y es concerniente a la de Dios en el castigo del pecador; porque tratas de suponer que es una injusticia que el pecador sea consignado a un estado de miseria.
Notas al pie de página
|