EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 37
46
Oh hijo mío, no seamos aperezosos por la facilidad que presenta la bsenda; porque así sucedió con nuestros padres; pues así les fue dispuesto, para que si miraban; así también es con nosotros. La vía está preparada, y si queremos mirar, podremos vivir para siempre.
Notas al pie de página
|