EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 37
36
Sí, e a Dios todo tu sostén; sí, sean todos tus hechos en el Señor, y dondequiera que fueres, sea en el Señor; deja que todos tus pensamientos se dirijan al Señor; sí, deja que los afectos de tu corazón se funden en el Señor para siempre.
Notas al pie de página
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