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EL LIBRO DE ALMA
HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 37
  2 y también te mando que lleves una historia de este pueblo, como lo he hecho yo, sobre las planchas de Nefi; y que conserves sagradas todas estas cosas que he guardado, así como yo las he preservado; porque se conservan para un asabio propósito.

Notas al pie de página
2a
Enós 1:13–18.
  13 Y ahora bien, he aquí, éste era el deseo que anhelaba de él: Que si acaso mi pueblo, el pueblo nefita, cayera en transgresión, y fuera de algún modo adestruido, y los lamanitas no lo fueran, que el Señor Dios bpreservara una historia de mi pueblo, los nefitas, aun cuando fuera por el poder de su santo brazo, para que algún día futuro fuera cllevada a los lamanitas, para que tal vez fueran dconducidos a la salvación;
P. de Morm. 1:6–11.
  6 Mas he aquí, tomaré estas planchas que contienen estas profecías y revelaciones, y las pondré con el resto de mis anales, porque me son preciosas, y sé que serán preciosas para mis hermanos.
Alma 37:9–12.
  9 Sí, te digo que si no ahubiese sido por estas cosas que estos anales contienen, las cuales están sobre estas planchas, Ammón y sus hermanos no habrían podido bconvencer a tantos miles de los lamanitas de las tradiciones erróneas de sus padres; sí, estos anales y sus cpalabras los llevaron al arrepentimiento, es decir, los llevaron al conocimiento del Señor su Dios, y a regocijarse en Jesucristo su Redentor.