Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EL LIBRO DE ALMA
HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 34
  27 Sí, y cuando no estéis clamando al Señor, dejad que arebosen vuestros bcorazones, entregados continuamente en oración a él por vuestro bienestar, así como por el bienestar de los que os rodean.

Notas al pie de página
27a
b