EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 33
4
Porque dijo: Eres misericordioso, ¡oh Dios!, porque has oído mi oración, aun cuando me hallaba en el desierto; sí, fuiste misericordioso cuando oré concerniente a aquellos que eran mis , y tú los volviste a mí.
Notas al pie de página
|