EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 32
38
Mas si el árbol, y sois negligentes en nutrirlo, he aquí, no echará raíz; y cuando el calor del sol llegue y lo abrase, se secará porque no tiene raíz, y lo arrancaréis y lo echaréis fuera.
Notas al pie de página
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