EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 32
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Por tanto, benditos son aquellos que se sin verse obligados a ser humildes; o más bien, en otras palabras, bendito es el que cree en la palabra de Dios, y es bautizado sin obstinación de corazón; sí, sin habérsele llevado a conocer la palabra, o siquiera compelido a saber, antes de creer.
Notas al pie de página
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