EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 31
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Ahora bien, cuando Alma vio esto, se su corazón, pues vio que eran una gente inicua y perversa; sí, vio que sus corazones estaban puestos en el oro, y en la plata, y en toda clase de objetos finos.
Notas al pie de página
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