EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 30
52
Y Korihor extendió la mano y escribió, diciendo: Sé que estoy mudo, porque no puedo hablar; y sé que nada, sino el poder de Dios, pudo haber traído esto sobre mí; sí, y yo siempre sabido que había un Dios.
Notas al pie de página
|