EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 26
31
He aquí, ahora podemos extender la vista y ver los frutos de nuestra labor, y ¿son pocos? Os digo que no; son . Sí, y podemos testificar de su sinceridad, por motivo de su amor por sus hermanos y por nosotros también.
Notas al pie de página
|