EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 26
20
¡Oh, casi se me va el alma, por así decirlo, cuando pienso en ello! He aquí, él no ejerció su justicia sobre nosotros, sino que en su gran misericordia nos ha hecho salvar ese sempiterno de muerte y de miseria, para la salvación de nuestras almas.
Notas al pie de página
|