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EL LIBRO DE ALMA
HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 25
  15 Sí, y observaban la ley de Moisés; porque era necesario que la observaran todavía, pues no se había cumplido enteramente. Mas a pesar de la aley de Moisés, esperaban anhelosamente la venida de Cristo, considerando la ley mosaica como un bsímbolo de su venida y creyendo que debían guardar aquellas prácticas cexteriores hasta que él les fuese revelado.

Notas al pie de página
15a
Jacob 4:5.
  5 He aquí, ellos creyeron en Cristo y aadoraron al Padre en su nombre; y también nosotros adoramos al Padre en su nombre. Y con este fin guardamos la bley de Moisés, dado que corienta nuestras almas hacia él; y por esta razón se nos santifica como obra justa, así como le fue contado a Abraham en el desierto el ser obediente a los mandamientos de Dios al ofrecer a su hijo Isaac, que es una semejanza de Dios y de su Hijo dUnigénito.
Jarom 1:11.
  11 Por tanto, los profetas y los sacerdotes y los maestros trabajaron diligentemente, exhortando con toda longanimidad al pueblo a la diligencia, enseñando la aley de Moisés y el objeto para el cual fue dada, persuadiéndolos a bmirar adelante hacia el Mesías y a creer en su venida ccomo si ya se hubiese verificado. Y fue de esta manera como les enseñaron.
b
Mos. 3:14–15.
  14 Con todo, el Señor Dios vio que su pueblo era gente de dura cerviz, y les designó una ley, sí, la aley de Moisés.
Mos. 16:14.
  14 Así pues, si enseñáis la aley de Moisés, enseñad también que es un símbolo de aquellas cosas que están por venir;
c
Mos. 13:29–32.
  29 Y ahora os digo que se hizo necesario que se diera una ley a los hijos de Israel, sí, una ley muy aestricta; porque eran una gente de dura cerviz, bpresta para hacer el mal y lenta para acordarse del Señor su Dios;