EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 2
3
Ahora bien, esto alarmó mucho a la gente de la iglesia, y también a todos aquellos que no habían sido atraídos por las persuasiones de Amlici; porque sabían que, según su ley, la del pueblo debía instituir aquellas cosas.
Notas al pie de página
|