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EL LIBRO DE ALMA
HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 14
  11 Mas le dijo Alma: El Espíritu me impide extender la mano; pues he aquí, el Señor los recibe para sí mismo en agloria; y él permite que el pueblo les haga esto, según la dureza de sus corazones, para que los bjuicios que en su ira envíe sobre ellos sean justos; y la csangre del dinocente será un testimonio en su contra, sí, y clamará fuertemente contra ellos en el postrer día.

Notas al pie de página
11a
b
Sal. 37:8–13.
  8 Deja la aira y desecha el enojo;
no te irrites, pues ello sólo conduce a hacer lo malo.
Alma 60:13.
  13 porque el Señor permite que los ajustos sean muertos para que su justicia y juicios sobrevengan a los malos. Por tanto, no debéis suponer que se pierden los justos porque los matan; mas he aquí, entran en el reposo del Señor su Dios.
DyC 103:3.
  3 Porque los he tolerado hasta ahora para que allegue al colmo la medida de sus iniquidades y se llene su copa;
c
d
Mos. 17:10.
  10 Sí, y padeceré aun hasta la muerte, y no me retractaré de mis palabras, y permanecerán como testimonio en contra de ti. Y si me matas, derramarás sangre ainocente, y esto también quedará como testimonio en contra de ti en el postrer día.