EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 12
14
Porque nuestras apalabras nos condenarán, sí, todas nuestras obras nos condenarán; no nos hallaremos sin mancha, y nuestros pensamientos también nos condenarán. Y en esta terrible condición no nos atreveremos a mirar a nuestro Dios, sino que nos daríamos por felices si pudiéramos mandar a las piedras y bmontañas que cayesen sobre nosotros, para que nos de su presencia.
Notas al pie de página
|