EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 11
46
Ahora bien, cuando Amulek hubo hablado estas palabras, el pueblo comenzó a asombrarse en extremo otra vez, y Zeezrom empezó también a temblar. Y así terminaron las palabras de Amulek, o sea, esto es todo lo que he escrito.
Notas al pie de página
No hay notas al pie de página.
|