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EL LIBRO DE ALMA
HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 10
  7 Mientras me dirigía a ver a un pariente muy cercano, he aquí, se me apareció un aángel del Señor y me dijo: Amulek, vuélvete a tu propia casa porque darás de comer a un profeta del Señor; sí, un hombre santo que es un varón escogido de Dios; porque ha bayunado muchos días a causa de los pecados de este pueblo, y tiene hambre; y lo crecibirás en tu casa y lo alimentarás, y él te bendecirá a ti y a tu casa; y la bendición del Señor reposará sobre ti y tu casa.

Notas al pie de página
7a
Alma 8:20.
  20 Y le dijo el hombre: Soy nefita, y sé que eres un santo profeta de Dios, porque tú eres el hombre de quien un aángel dijo en una visión: Tú lo recibirás. Por tanto, ven conmigo a mi casa, y te daré de mi alimento; y sé que serás una bendición para mí y para mi casa.
b
Alma 5:46.
  46 He aquí, os digo que el Santo Espíritu de Dios me las hace asaber. He aquí, he bayunado y orado muchos días para poder saber estas cosas por mí mismo. Y ahora sé por mí mismo que son verdaderas; porque el Señor Dios me las ha manifestado por su Santo Espíritu; y éste es el espíritu de crevelación que está en mí.
Alma 6:6.
  6 No obstante, se mandó a los hijos de Dios que se congregaran frecuentemente, y se unieran en aayuno y ferviente oración por el bien de las almas de aquellos que no conocían a Dios.
c
Hech. 10:30–35.
  30 Entonces Cornelio dijo: Hace cuatro días que a esta hora yo estaba aayunando; y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, he aquí, un bvarón con vestiduras resplandecientes se puso delante de mí.