EL LIBRO DE ALMA HIJO DE ALMA
CAPÍTULO 10
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Ahora bien, cuando Amulek hubo pronunciado estas palabras, el pueblo comenzó a asombrarse, viendo que había de un testigo que daba testimonio de las cosas de que se les acusaba, y también de las cosas que habían de venir, de acuerdo con el espíritu de profecía que había en ellos.
Notas al pie de página
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