Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
TERCER NEFI
EL LIBRO DE NEFI
HIJO DE NEFI, QUE ERA HIJO DE HELAMÁN
CAPÍTULO 20
  40 Y entonces dirán: ¡aCuán hermosos sobre las montañas son los pies del que les trae buenas nuevas; que bpublica la paz; que les trae gratas nuevas del bien; que publica salvación; que dice a Sión: Tu Dios reina!

Notas al pie de página
40a
Isa. 52:7.
  7 ¡aCuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae bbuenas nuevas, del que cpublica la dpaz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina!
Nahum 1:15.
  15 ¡He aquí sobre los montes los apies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz! Celebra, oh Judá, tus fiestas solemnes, cumple tus votos, porque ya nunca más pasará sobre ti el malvado; ha perecido del todo.
Mos. 15:13–18.
  13 Sí, ¿y no lo son los profetas, todo aquel que ha abierto su boca para profetizar, que no ha caído en transgresión, quiero decir, todos los santos profetas desde el principio del mundo? Os digo que ellos son su posteridad.
DyC 128:19.
  19 Ahora, ¿qué oímos en el evangelio que hemos recibido? ¡Una voz de alegría! Una voz de misericordia del cielo, y una voz de averdad que brota de la tierra; gozosas nuevas para los muertos; una voz de alegría para los vivos y los muertos; buenas bnuevas de gran gozo. ¡Cuán hermosos son sobre los montes los cpies de los que traen alegres nuevas de cosas buenas, y que dicen a Sión: He aquí, tu Dios reina! ¡Como el drocío del Carmelo descenderá sobre ellos el conocimiento de Dios!
b
Marcos 13:10.
  10 Y es necesario que primero el aevangelio sea bpredicado a todas las naciones.
1 Ne. 13:37.
  37 Y abienaventurados aquellos que procuren establecer a mi bSión en aquel día, porque tendrán el cdon y el poder del Espíritu Santo; y si dperseveran hasta el fin, serán enaltecidos en el último día y se salvarán en el ereino eterno del Cordero; y los que fpubliquen la paz, sí, nuevas de gran gozo, ¡cuán bellos serán sobre las montañas!