Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
TERCER NEFI
EL LIBRO DE NEFI
HIJO DE NEFI, QUE ERA HIJO DE HELAMÁN
CAPÍTULO 14
  14 porque estrecha es la apuerta, y bangosto el camino que conduce a la vida, y cpocos son los que la hallan.

Notas al pie de página
14a
2 Ne. 9:41.
  41 Así pues, amados hermanos míos, avenid al Señor, el Santo. Recordad que sus sendas son justas. He aquí, la bvía para el hombre es cangosta, mas se halla en línea recta ante él; y el guardián de la dpuerta es el Santo de Israel; y allí él no emplea ningún sirviente, y no hay otra entrada sino por la puerta; porque él no puede ser engañado, pues su nombre es el Señor Dios.
2 Ne. 31:9, 17–18.
  9 Y además, esto muestra a los hijos de los hombres la angostura de la senda, y la estrechez de la apuerta por la cual ellos deben entrar, habiéndoles él puesto el ejemplo por delante.
DyC 22:1–4.
  1 He aquí, os digo que he hecho abrogar todos los aconvenios antiguos con respecto a esto; y éste es un bconvenio nuevo y sempiterno, el mismo que fue desde el principio.
b
1 Ne. 8:20.
  20 Y vi también un sendero aestrecho y angosto que corría a un lado de la barra de hierro hasta el árbol, al lado del cual me hallaba; y también pasaba por donde brotaba el manantial hasta un bcampo grande y espacioso a semejanza de un mundo.
c
1 Ne. 14:12.
  12 Y sucedió que vi la iglesia del Cordero de Dios, y sus números eran apocos a causa de la iniquidad y las abominaciones de la ramera que se asentaba sobre las muchas aguas. No obstante, vi que la iglesia del Cordero, que eran los santos de Dios, se extendía también sobre btoda la superficie de la tierra; y sus dominios sobre la faz de la tierra eran pequeños, a causa de la maldad de la gran ramera a quien yo vi.