EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 7
2
Por tanto, cuando vine, no hubo nadie; cuando , nadie respondió. Oh casa de Israel, ¿se ha acortado mi mano para no redimir?, o ¿no hay en mí poder para librar? He aquí, con mi reprensión hago secar el bmar; vuelvo sus críos en desiertos, sus dpeces hieden porque las aguas se han secado, y mueren de sed.
Notas al pie de página
|