EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 3
5
Por lo tanto, José realmente avio nuestro día. Y recibió del Señor la promesa de que del fruto de sus lomos el Señor Dios levantaría una cjusta a la casa de Israel; no el Mesías, sino una rama que iba a ser desgajada, mas no obstante, sería recordada en los convenios del Señor de que el dMesías sería manifestado a ellos en los últimos días, con el espíritu de poder, para sacarlos de las etinieblas a la luz; sí, de la obscuridad oculta y del cautiverio a la libertad.
Notas al pie de página
|