EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 26
30
He aquí, el Señor ha vedado esto; por tanto, el Señor Dios ha dado el mandamiento de que todos los hombres tengan acaridad, y esta caridad es . Y a menos que tengan caridad, no son nada. Por tanto, si tuviesen caridad, no permitirían que pereciera el obrero en Sión.
Notas al pie de página
|