EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 25
4
Por tanto, escuchad, oh pueblo mío, que sois de la casa de Israel, y dad oídos a mis palabras; pues aunque las palabras de Isaías no os son claras a vosotros, sin embargo, son claras para todos aquellos que son llenos del de bprofecía. Pero os declaro una profecía, de acuerdo con el espíritu que hay en mí; por tanto, profetizaré según la cclaridad que en mí ha habido desde la ocasión en que salí de Jerusalén con mi padre; porque, he aquí, mi alma se deleita en la claridad para con mi pueblo, a fin de que aprenda.
Notas al pie de página
|