EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 25
28
Y ahora bien, he aquí, pueblo mío, sois gente adura de cerviz; por tanto, os he hablado claramente, para que no os podáis equivocar. Y las palabras que he hablado quedarán como un contra vosotros; pues bastan para censeñar a cualquier hombre la senda verdadera; porque la senda verdadera consiste en creer en Cristo y no negarlo; porque al negarlo, también negáis a los profetas y la ley.
Notas al pie de página
|