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EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 25
  23 Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de apersuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la bgracia por la que nos salvamos, después de chacer cuanto podamos;

Notas al pie de página
23a
b
Rom. 3:23–24.
  23 por cuanto atodos pecaron y están bdestituidos de la gloria de Dios,
2 Ne. 2:4–10.
  4 Y en tu juventud has avisto su gloria; por lo tanto, bienaventurado eres, así como lo serán aquellos a favor de quienes él ejercerá su ministerio en la carne; porque el Espíritu es el mismo, ayer, hoy y para siempre. Y la vía está preparada desde la caída del hombre, y la salvación es bgratuita.
Mos. 13:32.
  32 Y bien, ¿entendieron la ley? Os digo que no; no todos entendieron la ley; y esto a causa de la dureza de sus corazones; pues no entendían que ningún hombre podía ser salvo asino por medio de la redención de Dios.
Alma 42:12–16.
  12 Y no habría medio de redimir al hombre de este estado caído, que él mismo se había ocasionado por motivo de su propia desobediencia;
DyC 138:4.
  4 a fin de que el género humano fuese salvo, mediante la aexpiación de Cristo y la bobediencia a los principios del evangelio.
c
Stg. 2:14–26.
  14 aHermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene bfe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?