EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 2
4
Y en tu juventud has avisto su gloria; por lo tanto, bienaventurado eres, así como lo serán aquellos a favor de quienes él ejercerá su ministerio en la carne; porque el Espíritu es el mismo, ayer, hoy y para siempre. Y la vía está preparada desde la caída del hombre, y la salvación es .
Notas al pie de página
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