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EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 15
  24 Por tanto, así como el afuego devora el brastrojo, y la llama consume la cpaja, su raíz será podredumbre, y sus flores se desvanecerán como polvo; porque han desechado la ley del Señor de los Ejércitos, y han ddespreciado la palabra del Santo de Israel.

Notas al pie de página
24a
Abd. 1:18.
  18 Y la casa de Jacob será afuego, y la casa de José será llama, y la casa de bEsaú estopa, y los quemarán y los consumirán; ni aun quedará sobreviviente alguno en la casa de Esaú, porque Jehová lo ha dicho.
Mal. 4:1–2.
  1 Porque he aquí, viene el adía bardiente como un horno, y todos los csoberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; y aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni drama.
2 Ne. 20:17.
  17 Y la luz de Israel será por fuego, y su Santo por llama, y quemarán y abrasarán en un día sus cardos y espinas;
b
Joel 2:5.
  5 Como aestruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes, como sonido de llama de fuego que consume el brastrojo, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla.
1 Ne. 22:15, 23.
  15 Porque he aquí, dice el profeta, se acerca rápidamente el tiempo en que Satanás no tendrá más poder sobre el corazón de los hijos de los hombres; porque pronto se acerca el día en que todos los soberbios y todos los que obran inicuamente serán como arastrojo; y está cerca el día en que han de ser bquemados.
2 Ne. 26:4, 6.
  4 Por tanto, el día que viene aabrasará a todos los soberbios y a los que obran inicuamente, dice el Señor de los Ejércitos, porque serán como rastrojo.
DyC 64:23–24.
  23 He aquí, el tiempo presente es llamado ahoy hasta la bvenida del Hijo del Hombre; y en verdad, es un día de csacrificio y de requerir el diezmo de mi pueblo, porque el que es ddiezmado no será equemado en su venida.
DyC 133:64.
  64 Y también lo que fue escrito por el profeta aMalaquías: Porque he aquí, viene el bdía cardiente como un horno, y todos los soberbios, sí, y todos los que hacen maldad serán rastrojo; y aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama.
c
Lucas 3:17.
  17 Su aaventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá el trigo en su balfolí y quemará la cpaja en un fuego que nunca se apagará.
Mos. 7:29–31.
  29 Porque he aquí, el Señor ha dicho: No asocorreré a los de mi pueblo en el día de su transgresión, sino que obstruiré sus caminos para que no prosperen; y sus hechos serán como piedra de tropiezo delante de ellos.
d
2 Sam. 12:7–9.
  7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Yo te ungí rey sobre Israel, y te libré de manos de Saúl,