EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 11
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He aquí, mi alma se deleita en acomprobar a mi pueblo la verdad de la de Cristo; porque con este fin se ha dado la cley de Moisés; y todas las cosas que han sido dadas por Dios al hombre, desde el principio del mundo, son símbolo de él.
Notas al pie de página
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