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EL SEGUNDO LIBRO DE NEFI
CAPÍTULO 10
  18 Por consiguiente, mis amados hermanos, así dice nuestro Dios: Afligiré a tu posteridad por mano de los agentiles; no obstante, ablandaré el corazón de los gentiles para que les sean como un padre; por tanto, los gentiles serán bbendecidos y ccontados entre los de la casa de Israel.

Notas al pie de página
18a
Lucas 13:28–30.
  28 Allí será el allanto y el crujir de dientes cuando veáis a Abraham, y a Isaac, y a Jacob y a todos los profetas en el breino de Dios, y vosotros estéis excluidos.
DyC 45:7–30.
  7 Porque, de cierto os digo, que soy el aAlfa y la Omega, el principio y el fin, la luz y la vida del mundo, una bluz que resplandece en las tinieblas y las tinieblas no la comprenden.
b
Efe. 3:6.
  6 que los agentiles son bcoherederos, y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús mediante el evangelio,
c
Gál. 3:7, 29.
  7 Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son ahijos de Abraham.
1 Ne. 14:1–2.
  1 Y sucederá que si los agentiles escucharen al Cordero de Dios el día en que él mismo se manifieste a ellos, tanto en palabra, como también en bpoder, real y verdaderamente, para quitar sus ctropiezos,
3 Ne. 16:13.
  13 Pero si los gentiles se arrepienten y vuelven a mí, dice el Padre, he aquí, serán acontados entre los de mi pueblo, oh casa de Israel.
3 Ne. 21:6, 22.
  6 porque así conviene al Padre que proceda de los agentiles, para que muestre su poder a los gentiles, a fin de que éstos, si no endurecen sus corazones, se arrepientan y vengan a mí y sean bautizados en mi nombre y conozcan los verdaderos puntos de mi doctrina, para que sean bcontados entre los de mi pueblo, oh casa de Israel;
3 Ne. 30:2.
  2 ¡Tornaos, todos vosotros agentiles, de vuestros caminos de maldad; y barrepentíos de vuestras obras malas, de vuestras mentiras y engaños, y de vuestras fornicaciones, y de vuestras abominaciones secretas, y vuestras idolatrías, y vuestros asesinatos, y vuestras supercherías sacerdotales, y vuestras envidias, y vuestras contiendas, y de todas vuestras iniquidades y abominaciones, y venid a mí, y sed bautizados en mi nombre para que recibáis la remisión de vuestros pecados, y seáis llenos del Espíritu Santo, para que seáis ccontados entre los de mi pueblo que son de la casa de Israel!
Abr. 2:9–11.
  9 Y haré de ti una nación grande y te abendeciré sobremanera, y engrandeceré tu nombre entre todas las naciones, y serás una bendición para tu descendencia después de ti, para que en sus manos lleven este ministerio y bsacerdocio a todas las naciones.