Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
SEGUNDA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO
A LOS
Corintios
CAPÍTULO 6
  4 Antes bien, nos recomendamos en todas las cosas como aministros de Dios, en mucha paciencia, en btribulaciones, en necesidades, en angustias,

Notas al pie de página
4a
b
DyC 127:2–3.
  2 En cuanto a los apeligros por los que se me requiere pasar, me parecen cosa pequeña, ya que la benvidia y la ira del hombre han sido mi suerte común en todos los días de mi vida; y la razón me es un misterio, a no ser que desde antes de fundarse el mundo yo fuera cordenado para algún fin bueno o malo, como queráis llamarlo. Juzgad por vosotros mismos. Dios conoce todas estas cosas, si son buenas o malas. No obstante, suelo nadar en aguas profundas. Todo esto ha llegado a ser lo más natural para mí y, como Pablo, siento deseos de gloriarme en la dtribulación, porque hasta hoy el Dios de mis padres me ha librado de todo ello, y de aquí en adelante me librará; pues he aquí, triunfaré de todos mis enemigos, porque el Señor Dios lo ha dicho.