SEGUNDO LIBRO DE LAS Crónicas
CAPÍTULO 30
8
No endurezcáis, pues, ahora vuestra cerviz como vuestros padres; a Jehová y venid a su santuario, el cual él ha santificado para siempre; y servid a Jehová vuestro Dios, y el furor de su ira se apartará de vosotros.
Notas al pie de página
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