Las Escrituras      Ayudas para el estudio  | Buscar  | Opciones  | Marcado  | Ayuda  | Español 
Imprimir   < Anterior  Siguiente >
EL PRIMER LIBRO DE NEFI
SU REINADO Y MINISTERIO
CAPÍTULO 4
  31 Y yo, Nefi, siendo un hombre grande de estatura, y habiendo recibido mucha afuerza del Señor, prendí al siervo de Labán y lo detuve para que no se escapara.

Notas al pie de página
31a
Mos. 9:17.
  17 Sí, con la fuerza del Señor salimos a la batalla contra los lamanitas; porque yo y mi pueblo clamamos fervientemente al Señor para que nos librara de las manos de nuestros enemigos, porque se despertó en nosotros el recuerdo de la liberación de nuestros padres.
Alma 56:56.
  56 Pero he aquí, para mi mayor alegría hallé que ani una sola alma había caído a tierra; sí, y habían combatido como con la fuerza de Dios; sí, nunca se había sabido que hombres combatieran con tan milagrosa fuerza; y con tanto ímpetu cayeron sobre los lamanitas, que los llenaron de espanto; y por esta razón los lamanitas se rindieron como prisioneros de guerra.