EL PRIMER LIBRO DE NEFI SU REINADO Y MINISTERIO
CAPÍTULO 4
20
Y cuando hube hecho todo esto, me dirigí al lugar donde se hallaba el tesoro de Labán. Y al acercarme a ese sitio, encontré al de Labán que guardaba las llaves del tesoro, e imitando la voz de su amo, le mandé que me acompañara al lugar del tesoro.
Notas al pie de página
|