EL PRIMER LIBRO DE NEFI SU REINADO Y MINISTERIO
CAPÍTULO 17
30
Y a pesar de ser guiados, yendo el Señor su Dios, su Redentor, delante de ellos, conduciéndolos de día y dándoles luz de noche, y haciendo por ellos todo cuanto al hombre le era apropio recibir, endurecieron sus corazones y cegaron sus mentes e a Moisés y al Dios verdadero y viviente.
Notas al pie de página
|