EL PRIMER LIBRO DE NEFI SU REINADO Y MINISTERIO
CAPÍTULO 17
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Y tan grandes fueron las bendiciones del Señor sobre nosotros, que aunque vivimos de carne en el desierto, nuestras mujeres tuvieron abundante leche para sus niños, y eran fuertes, sí, aun como los hombres; y empezaron a soportar sus viajes sin murmurar.
Notas al pie de página
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