PRIMERA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS Corintios
CAPÍTULO 4
5
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, quien también aclarará lo de las tinieblas, y bmanifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza.
Notas al pie de página
|